miércoles, 25 de enero de 2017

Empezamos

- ¿Sabes que si analizas un cuerpo humano encuentras una enorme cantidad de plástico?- dijo Fran, mientras hundía la azada en el suelo.

Estábamos en el Herrén, cavando una al lado de la otra, rodeadas de plantones y disfrutando del solecito invernal.

- ¿Ah, sí? -dije yo. No me pareció preocupante, al fin y al cabo el plástico está en todas partes, en una realidad con la que convivimos y es bastante práctico, la verdad.

- Sí -dijo ella-, al parecer se acumula sobre todo en la grasa.

No profundizamos más. Y seguimos con nuestra vida, las dos usando una cantidad creciente de plásticos. No a propósito, si no que sencillamente cada vez más cosas vienen en plásticos.

Y luego, un día, mi estimada esposa, Karine, empezó a interesarse por el plástico. No es sólo que hay mares, literalmente, de residuos plásticos del primer mundo en el Pacífico, ni las cantidades industriales de petróleo que se gastan fabricando el plástico en sí y luego transportándolo a Occidente, sino que el plástico libera toxinas que afectan profundamente a la salud humana.

Foto tomada de aquí.

Y aunque el plástico se puede reciclar, la realidad es que raras veces se recicla

Y así empezó nuestra aventura de eliminar el plástico de nuestra vida, cosa que se hará progresivamente y con mucha lentitud, no por nada uno de los principios de la permacultura es "usa soluciones lentas y pequeñas".

Nuestra lista de prioridades para eliminar el plástico es:

- Comprar de segunda mano todos los objetos que contienen plástico para las que no existen alternativas sin plástico (electrónica, principalmente).

- Eliminar el plástico de usar y tirar (film de cocina, barquetas de supermercado, bolsas, botes, etc.).

- Eliminar el plástico reutilizable que está en contacto con comida (tuppers, utensilios de plástico, etc.). No vamos a tirar nada que siga sirviendo, eso sólo contribuiría a aumentar la cantidad de residuos que van al mar y el consumo. Simplemente, cuando algo se rompa o necesitemos algo nuevo o diferente, lo compraremos de otro material.

- Eliminar los demás tipos de plástico reutilizable.

El primer punto llevamos ya tiempo haciéndolo, porque en general pensamos que la segunda mano es lo más ecológico, amén de ser económico, así que hemos empezado con el punto dos. Está siendo interesante.

Si os gusta la idea de vivir sin plástico, os recomiendo el blog de unos chicos que llevan ya varios años: http://vivirsinplastico.com/.